CIVIL Y MERCANTIL

Tanto el Derecho Civil como el Mercantil se encuentran presentes en todas las relaciones entre particulares, entre particulares y empresas y entre empresas.

Dependiendo del tipo de negocio jurídico ante el que nos encontremos y del perfil de los intervinientes en él, la regulación vendrá dada por una u otra rama del Derecho.

En consecuencia, la identificación inicial de la legislación aplicable es fundamental para un asesoramiento correcto. Por ello, no sería posible atender de forma satisfactoria a las necesidades que plantean los clientes sin una alta cualificación en las referidas áreas del Derecho. De esta forma, una vez que el cliente nos indica su caso, necesidad o idea empresarial, el expediente se deriva en un profesional experto en la materia o en un equipo, dependiendo la complejidad del asunto.

Cuando éste es analizado, se presenta al el informe correspondiente y, si así se decide, se redacta la documentación oportuna.

En definitiva, conseguimos dar una respuesta satisfactoria al cliente, persona física o jurídica, con un correcto análisis de la situación desde un principio y una gran pericia en la redacción de la documentación correspondiente.

Todo ello, a su vez, hay que ponerlo en conexión con el estudio fiscal de la situacióno negocio en cuestión. En efecto, una misma situación, puede tener distintas soluciones o formas de afrontarla, pero el impacto fiscal es distinto en uno u otro caso, de ahí que no podamos prescindir de tan compleja rama jurídica.

Por último, y como no puede ser de otra forma en un Despacho de gran tradición, existe un gran equipo encargado de dilucidar las controversias judiciales.